Diego Armando Maradona, se encontraba en su nueva casa en El Tigre, al norte de Buenos Aires, Argentina; cumpliendo reposo postoperatorio tras haber sido intervenido por un hematoma subdural, procedimiento del cual había salido perfectamente según reveló su médico Leopoldo Luque.

Maradona vivía al final del barrio El Tigre, donde residía con una enfermera que lo atendía las 24 horas y su personal de seguridad. Muy cerca de su hogar vivían sus hijas Gianinna y Jana, quienes fueron las primeras en llegar después de que Diego sufriera el paro cardiorrespiratorio que le causara la muerte.

Según relató Luque, Diego estaba muy ansioso y también sufría de fuertes depresiones, provocadas por el freno que había tenido en la ingesta de alcohol. “No había nada que lo motivara”, comentó el médico.

El pasado 30 de octubre cumplió 60 años y dos días después fue sometido a la operación, luego de eso estuvo de reposo, ya con ánimo el médico le recomendó que volviera a la cancha a ver partidos del club que venía dirigiendo, Gimnasia, que juega en la primera división de Argentina.

También se estaba planteando un viaje a Cuba, donde Maradona había realizado en tiempos pasados rehabilitaciones tras sufrir de adicciones.

/ La Iguana TV