El derecho a la educación como un derecho humano fundamental está previsto en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), la cual en su artículo 102 hace referencia a ello, señalándolo también como un deber social fundamental democrático, gratuito y obligatorio. El Estado la asumirá como función indeclinable y de máximo interés en todos sus niveles y modalidades, y como instrumento del conocimiento científico, humanístico y tecnológico al servicio de la sociedad, reza también parte de dicho apartado.

Es así como Venezuela con su Carta Magna, de manera holística e integral, reconoce el derecho humano a la educación y se erige ese derecho como obligatorio y gratuito en todos los niveles y en los subsistemas del sistema educativo venezolano, así lo ilustra el activista en materia de derechos humanos, abogado e internacionalista, Fernando Bello.

Desde el año 1999 hasta el 2018 Venezuela ha ido de manera progresiva incorporando en el currículo nacional bolivariano una serie de aspectos, principios y preceptos que fortalecen día a día ese derecho humano a la educación que debe ser obligatoria y gratuita.

En el país, han nacido Misiones Sociales en el campo educativo, sobre la base de lo que prevé la propia CRBV. Allí están dispuestas las misiones: Ribas, Robinson y Sucre, las cuales abarcan los distintos subsistemas de la educación venezolana.

En torno a ello, Fernando Bello manifiesta que estos programas sociales, de manera complementaria al sistema educativo formal, aportan a  pasos agigantados en torno a la  territorialización y municipalización de la educación en todos sus niveles, e incluso en niveles de la organización político-territorial, hablando del poder municipal, local, estadal y nacional.

Adicionalmente, se ha avanzado en la garantía del derecho de la educación para que la bandera sea cada vez mayor inclusión y educación de calidad.

 Además, el currículo nacional bolivariano se ha transformado y sobre la base de los principios y postulados previstos en la CRBV y en la Ley Orgánica de Educación, se erigen como instrumento de vanguardia y transformadores, sostiene Bello.

El internacionalista recuerda que desde que se concretó la refundación de la República con el proceso constituyente de los años 1998-1999, y que dan como resultado la CRBV del año 1999, el Estado venezolano vive una trasformación holística y, en consecuencia, de todas sus instituciones, en donde se inserta el Ministerio del Poder Popular para la Educación.

Venezuela y la Región

Coteja que a diferencia de otros países de la región, Venezuela defiende la denominación de Educación Universitaria , porque “en Venezuela no hay ni educación superior ni inferior, entonces exige dar la denominación como Educación Universitaria que es el subsistema que rige, se deja de un lado la denominación de educación superior”.

En países como Colombia y Brasil se sigue viendo como educación superior no obligatoria y no gratuita,  en donde se recibe un servicio y se deben pagar cantidades onerosas por ello.

El comandante Hugo Chávez logró dar educación gratuita y de calidad a todo el pueblo venezolano, objetivo que continúa afianzando el presidente Nicolás Maduro, quien fortalece a este sector con políticas incluyentes y donde la premisa fundamental es el pueblo participativo y protagónico.

Sobre este particular, Fernando Bello, quien se erigió como corredactor local del VI Informe Interamericano de la Educación en Derechos Humanos (Desarrollo normativo de la educación en derechos y el gobierno estudiantil-2007), aprovecha para destacar el papel preponderante que apuntaló Venezuela en el sistema sobre la base de un trabajo de campo con respecto a otros 19 Estados (naciones) de la región.

Refiriéndose a este informe explicó: “Venezuela entre esos 19 países estuvo siempre entre los siete primeros en el cumplimiento de los estándares mínimos a nivel internacional en materia de educación. Nuestro país reportó mayor cumplimiento, reportaban el reconocimiento, garantía y protección del derecho humano a la educación sobre la base de los que prevé la Declaración de Derechos Humanos de Naciones Unidas y los instrumentos del Sistema Interamericano. Como el caso de la Convención Interamericana y el Protocolo de San Salvador que desarrolla la educación como derecho humano, para que no exista discriminación y existan igualdades plenas, que todos puedan acceder a la educación”.

Se refiere Bello sobre el informe que efectúa un análisis comparativo de esos 19 estados de la región y que forman parte del Protocolo de San Salvador.

Diferencias

Al referirse a otras de las grandes diferencias en torno a la educación liberadora que se imparte en Venezuela y la de otras naciones, sostiene que con el caso de Chile, se evidencia que es bien marcada la divergencia por tener una constitución que se denomina no progresista y que está vigente desde tiempos de dictadura.

“Ahí (Chile) no se habla de derechos humanos, en el caso de esa constitución se hace referencia a ciertas libertades fundamentales, no toca ni siquiera los derechos fundamentales, menos aún los derechos humanos. Hace referencia es a libertades fundamentales”, y cuando “tocamos el tema de educación nos vamos a la génesis, porque si no se reconoce como un derecho fundamental humano, sino como una libertad, entonces es ahí donde está la base de esa deficiencia en ese Estado de la región”:

En el caso de la República del Perú, señaló que en el campo educativo, este es un país que está en mora con los estándares mínimos, mientras que Venezuela “si cuenta con planes propiamente educativos y en el caso peruano no se cuenta con una planificación anual”.

Así lo destaca el sistema interamericano, acota el vocero, quien citó el IV Informe Interamericano de la Educación en Derechos Humanos, el cual no ha variado mucho desde esa fecha (2007) y los actuales momentos, en relación a los cometidos cumplidos por otras naciones y los de Venezuela.

Enfatiza que aun cuando en todas estas naciones (de la región) se reconoce que el Estado debe cumplir con educar “pero no lo afianzan en la educación obligatoria y gratuita, sino otorgando concesiones en esos grandes Estados para que la educación sea privatizada. Es decir, se garantice, pero no importa si esta es privada”.

Estándares internacionales

Si hablamos en materia de inclusión, Venezuela lleva la batuta en torno a la suma de grupos étnicos niños, niñas y adolescentes, educación para cuerpos policiales y militares, estudiantes extranjeros en Venezuela, y nuestro país es reconocido ante los estándares internacionales como un Estado que garantiza la educación en cada uno de estos escenarios, de forma gratuita y obligatoria.

La educación multicultural bilingüe, es otra de las bondades de Venezuela en materia de formación, ejemplifica el internacionalista, quien además indica que se garantiza la educación para los adultos.

Al continuar la comparación entre Venezuela y diversas naciones de la región, el abogado indica que el propio Sistema Interamericano hace criticas significativas a naciones como Colombia, Paraguay, Perú, Uruguay, Brasil y Argentina, señalando que en sus “constituciones no prevén la objeción de consciencia en lo que respecta a la prestación del servicio militar y por ende a recibir educación de manera obligatoria en materia militar”.

En esta realidad se pone en evidencia el carácter liberador de la educación en Venezuela, en comparación a otras naciones. Otro aspecto que determina el carácter libertador en nuestra educación es que en Venezuela se garantiza la educación gratuita, en plena correspondencia con la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Al respecto, además, agregó Bello que nuestro país cuenta con la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (Unes), y “ninguno de estos otros países de la región tienen universidades de la seguridad, no forman profesionalmente a sus policías”.

En el caso venezolano – explica – formamos profesionalmente a nuestros cuerpos de seguridad del Estado, cuerpos bomberiles y custodios de los centros penitenciarios, a través de la Unes, un ejemplo más de cómo el  Gobierno Bolivariano ha hecho enormes esfuerzos por brindar a los niños, niñas y adolescentes, adultos, adultos mayores, condiciones humanas y materiales de estudio digno, reivindicando el papel del Estado al frente de las políticas educativas.


/Prensa Presidencial